El apetito de sus miradas me enloquece, lo admito: mi corazón late al ritmo de vuestro  parpadear   . Quiero recordarlos como algo que es y al mirarlos descubro que hasta el Sol quiere estar en sus ojos y que en cada interpretación  que hacen de mis gestos, de mis versos y de mi prosa  me dan un abrazo. Me aseguraré de que sus mercados espirituales sean eficientemente abastecidos, a buenos precios.

No saber debatir los desafíos de las evoluciones espirituales de nuestras  sociedades y el no saber crear marcos teóricos que posibiliten su sana expansión, sino gastar nuestro caminar en este sendero de la vida debatiendo  los proyectos personales y legislando emociones  para garantizarnos impunidades de conciencia, hace de los liderazgos un verdadero lodazal, estanca la evolución espiritual del alma humana y frena las posibilidades del amor, ata a  ese divino sentimiento integrado por la poesía, la música y la libertad.

FUNDAMENTO ESTÉTICO DEL INTERIORISMO

CONCIENCIA, INTERIORIDAD Y CREACIÓN

Por Bruno Rosario Candelier

"Dado que en un punto determinado la trama del Universo posee una cara interna, resulta indiscutible que es bifaz por estructura, es decir, en toda región del espacio y el tiempo... coextensivo a su exterior, existe un interior de las cosas". (Pierre Teilhard de Chardin)

Contemplación, intuición y creación poética

 

LA POESÍA RELIGIOSA EN LAS LETRAS DOMINICANAS
EXPERIENCIA ESPIRITUAL Y CONEXIÓN CÓSMICA

 

Por Bruno Rosario Candelier

 

A Ofelia Berrido,
Que vive el fulgor de la Llama divina.

“Soy un gorrión que habita entre vosotros”.
(Salmos bíblicos)

 

Las tendencias de la espiritualidad se manifiestan en la creación literaria, que autores y estudiosos de las humanidades asumen como una expresión del talento creativo de ser humano y, en consecuencia, su cultivo y su estudio responden a una necesidad interior inherente a nuestra esencia, aunque a menudo, en virtud de corrientes adversas de pensamiento con actitudes displicentes de descreimiento, vaivenes ideológicos y prejuicios conceptuosos, algunos intelectuales y científicos soslayan las tendencias espirituales que fortalecen la base de la condición humana, vinculada al desarrollo de la conciencia.

 

En virtud de la Sabiduría Espiritual del Numen y de doctrinas y creencias, se potencian las mejores fuerzas de nuestro espíritu y se canalizan las manifestaciones creativas de la inteligencia y la sensibilidad. Las dos grandes vertientes de la dimensión espiritual del creyente son la religiosa y la mística, que tienen su cauce expresivo en el arte y la poesía.

 

La espiritualidad, la religiosidad y la mística constituyen una genuina expresión de la dimensión trascendente del ser humano. En tal virtud, tenemos una vida interior que fragua el crecimiento del espíritu, con la obra emanada de la dimensión metafísica de la conciencia. Esa dimensión propicia la experiencia estética, la experiencia religiosa y la experiencia mística, cauce de un placer emocional, una fruición interior y un éxtasis arrobador, como se ha plasmado en la poesía religiosa y la lírica mística.

CONCIENCIA Y CREACIÓN POÉTICA
EN LA LÍRICA DE ROBERTO JOSÉ ADAMES

Por Bruno Rosario Candelier

A Eduardo Gautreau de Windt
Voz acabalgante de la belleza y el misterio.

Por donde escapa distendida la luz
El ojo de la carne digo
no el inmortal que nos devela
una gravitación o una presencia
”.
(Roberto José Adames)

Hay un tema vinculante entre el contenido de una obra poética y la realidad que la inspira en atención al vínculo entrañable en todo lo que existe. Lo que percibimos a través de los sentidos (datos sensoriales de cosas, personas y bestias, fenómenos naturales, mares y estrellas) constituye una manifestación de la realidad natural y una expresión de la Energía Superior de lo existente, cantera de la que procede el ordenamiento natural. Ese ORDENAMIENTO es la clave del COSMOS, con el ORDEN DEL MUNDO. Todo, entonces, se somete a un orden en función de una relación armoniosa y ordenada.

 

LA LENGUA Y LA BELLEZA DE LA PALABRA

La belleza de la forma y la belleza del concepto

 

Por Bruno Rosario Candelier

 

“…el don de la vida es ya poema,

aunque estemos necesitados, todos,

de la belleza encarnada de su Verbo”.

(Helena Ospina Garcés)

 

A Érika Chinchilla,

que apacienta la belleza sutil.

 

La belleza de la forma en la palabra

 

Como un don singular de la condición humana y como expresión de la energía interior de la conciencia, la lengua encarna el caudal de palabras y conceptos que refieren la percepción de lo real, el testimonio de nuestra capacidad de reflexión y el poder de nuestra creatividad.

La palabra tiene dos aspectos claramente definibles: la belleza de la forma y la belleza del concepto. La primera se vincula con la forma de presentación que, en el arte literario, se canaliza en el estilo; la segunda se relaciona con la conceptuación del pensamiento que, en la obra literaria tiene la función de apelación, cosmovisión y orientación.

La poesía propicia una luminosa comprensión de lo real ya que la esencia de esa creación verbal radica en ser la voz de la conciencia y la voz profunda del Cosmos. En tal virtud, además de la belleza de su forma, tiene un perfil conceptual de honda repercusión intelectiva y espiritual, ya que la gran poesía revela la voz interior, tanto del hablante, como de la realidad misma de las cosas.

Acerca del autor


Bruno Rosario CandelierNació en Moca el 6 de octubre de 1941. Filólogo, ensayista, crítico literario, narrador, educador y promotor literario. Es licenciado en educación por la Universidad Católica Madre y Maestra y doctor en filología hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Preside la Academia Dominicana de la Lengua y es miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

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